Te odio, comenzaré con eso, te odio, asi como odio el parpadeo de tus ojos después de un beso y la manera en que me tomas hacia ti, con tus manos en mi cadera.
Te detesto, te odio, como las veces que te tenía en mis brazos, como odio ese olor tuyo en mi cuello y las rayas de colores en la piel.
Odio esas tardes donde no me dejas pensar en otra cosa, detesto el contar días sin llegar a uno y señalo que es culpa tuya.
Te odio porque no puedo soñar, ni dormir, ni dejar escapar el aire en algún momento, ni dejar de escuchar esa canción en mi cabeza, o pensar que ya casi es enero después de que cerré los ojos.
Y no he podido escuchar tu voz y odio perderme en la locura, tanto odio esto, que te odio a ti, por no olvidarme del lunar en tu mejilla.
Te odio por lo que me provocas, por que sin ti imagino cosas.
Te odio porque no sé como dejar de pensarte.
Aún te odio más, porque no sé de que otra manera puedo amarte.
Quiero cometer el error más grande del mundo y navegar en kayak de Miami a la Habana. Quiero tomarme un café viendo al Mediterráneo y despertar en Tulum persiguiendo una estrella.
Quiero decirle a Jesús que si está, que aparezca, y que me corten la luz pa’ prender una vela... y soñar. Quiero regalarle una flor al amor de mi herida; quiero empezar otra vez y cambiarme hasta el nombre.
Quiero apedrear el zaguán de las causas perdidas y ver salir a papá convenciendo a mi madre. Quiero escucharte decir lo que gritan tus ojos; quiero perder el valor que gané por miedoso.
Y quiero correr por ahí mientras trepo un cometa y levantarle la falda a la gorda del barrio. Quiero vivir sin guión ni la misma receta. Quiero inventarle otra letra al abecedario Quiero olvidarme de ti, Quiero saber que es por mí.
Te quiero y no puedo querer mientras siga queriendo; inútil creer que querer es lograr olvidarte. Quiero encontrar otro amor y perderlo enseguida para olvidarme de ti para toda la vida. Quiero silbar let it be a la luz de la luna. Quiero lavar en el mar lo que no sea futuro.
Y quiero correr por ahí mientras trepo un cometa y levantarle la falda a la gorda del barrio. Quiero vivir sin guión ni la misma receta. Quiero inventarle otra letra al abecedario. Quiero olvidarme de ti, Quiero saber que es por mí.
Quiero jugar a la alquimia y buscar en el Tíbet alguna respuesta; quiero fugarme de mí para no ser de aquí ni de ninguna parte, perderme en la antropología, dedicar mi vida a la filantropía con tal de olvidarte, con tal de burlarte.
Y quiero correr por ahí mientras trepo un cometa y levantarle la falda a la gorda del barrio. Quiero pararme en Irak y mandarle un saludo a la mamá del idiota más grande del mundo. Quiero olvidarme de ti, Quiero saber que es por mí. Quiero regalarle una flor al amor de mi herida.
Si ella se va, no la perdones. Si te deja, cultiva bien tu odio. Nunca seas generoso en olvido, si ella se va. Si te deja no digas adiós o "Qué vamos a hacerle", no pidas perdón. No repases vuestras fotos y, mirándole a los ojos, regálale eterno tu odio.
Si ella se va, no trates nunca de entenderla. Maldice sus pasos. Nunca creas sus despedidas, sus promesas, su explicación. Y provoca llanto y dolor, que queme su conciencia como el sol, que el adiós le corte como una cuchilla. No te confundas ella, es la asesina.
Porque cuando ella se va alguien la esperará en la esquina. En otros brazos reirá con otras mentiras, Y te olvidará, todo habrá muerto, y aquel otoño nunca habrá sido vuestro. Para qué mentir, que ella se lleve, aunque dure poco, tu odio para siempre.
+Hoy no encuentro canción que me cuente tu historia es difícil vivir de lo que te da el aire cuando no se ve a nadie en la calle ni nada es de oro. Invento olas en las lágrimas que derrocho Cuento pasos a solas con la nada, es la soledad como una inmensa tela de araña sin cigarros que quemen las secuelas. Hoy no me olvido de ayer y la risa en vez de ser creciente se cae sin alas desde mi balcón. Me escondo en las multitudes Sin remedios ni voz. Hoy todo me sabe igual, a tu mentira y a mi deseo, Acorralo mi hora de despertar, Como un ciego en una buhardilla Con la cabeza cabizbaja y la frente de alarma Nací así, como todos, iguales, Llorando de una ostia... Y crecí enredándome en mi pelo. Titubeando por si lo que digo suena mal Así me gano mi felicidad.+
Y si... Bajo mi cabeza… se encuentra un lugar sombrío, oscuro, y lleno de tormentos… pésimos sueños, que siempre eligen el lado menos bueno, para no tener una pizca de ilusión por ello… no aguantarás por tiempo, y saldrás corriendo…
A veces, lo sencillo se desvanece…
Y tras un beso… te entretienes… y decides complicarlo todo…
A veces, la solución es verlo desde un sentido diferente…
Y lágrimas nacen contigo y tu grito…
A veces, no es motivo ni momento de arrepentirse…
A veces, no es cuestión de querer, sino de ofrecer…
No es justa, y otros no lo merecen, pero…
Esta vida no es justa… y nunca lo fue…
Y a veces tener la posibilidad de crecer…
Junto a alguien que crece contigo… te hace viejo…
Y al pequeño, madurar contigo…
No basta querer, sino ofrecer y darlo todo…
No basta con palabras… porque los hechos son los que hablan…
Da igual que no digas nada...
No es preferible abandonar… pero sí saber nuestras limitaciones…
Porque una montaña pequeña puede hacerte sufrir más que la más alta…
Todo son pasos, que no retroceden, y cuando lo hacen, pierdes el tiempo… caminando por donde ya caminaste…
Ármate de coraje…
Llora, grita, no duermas… muere por ellos…
Pero no te rindas…
Porque incluso creyendo haber perdido… no tendremos el sabor de la derrota…
y es que tal vez el peso, que recae sobre mis decisiones en estos momentos, hacen mi corazón pequeño… tanto que olvido que sigo encerrado en el pozo del que creí estar saliendo, parado a mitad de camino, preguntando si merece la pena seguir subiendo… o dejarse caer de nuevo…