30 de marzo de 2007

“Nunca has tenido ganas de volver a vivir un día...”


Al levantarme en la mañana, me sujete muy fuerte a la almohada, realmente no quería soltarla, sentí como tu ausencia era menos pesada y cruel.

Me levanto como siempre, entregada a la rutina, recorro los pasillos tan familiares, pero que a la vez son un enigma para mi, de repente, son tus ojos los que se cruzan con mi mirada perdida, caminas hacia mi, y me tomas en tus brazos. Pero el ruido del despertador me proíbe besarte.
Al mirarme al espejo, me sacudo la tristeza y trato con esfuerzo de sacar una sonrisa; quiero calmarme para no llorar, y es tu imagen la que inunda en mi mente.


Eso de tener que despertar cuando creo que estas ahí, voy a tu habitación con la desición de decirtelo, eh querido que sepas desde cuando extraño, quiero explicarte que no sé desde cuando estas en mi mente, pero es agradable.

El sonido del girar de la perilla agita mis sentidos y acelera mi corazón, y es cuando te encuentro y tu mirada hace que mis rodillas tiemblen y yo tartamudee.
Me acobardo pero aun así, vuelvo feliz a mi habitación, porque no sé si sea la última vez; pero estoy segura que hoy, estube más cerca que ayer...

Este escrito es realmente viejo, me gusta bastante,
en memoria de los viejos tiempos y los insabores del pasado

17 de marzo de 2007

Cuando ella se fué



Cuando ella se fue... la cabeza me daba vueltas… Sentía la inmensa rabia de su adiós... Me ahogaba la idea ... Ella se iba.


Me daba vueltas el alma, recordaba todo... Su voz, su pelo... Su risa, sus silencios...Cuando ella se fue, me sentí elocuente, pero no le dije nada....sólo la deje ir.

La otra noche reñimos.... creo que la herí... no quiso quedarse....sólo se fue...Se volteo en la puerta y me dijo.... ¿no te das cuenta?...... ¿de qué?, le pregunté. Apresuro el paso y se fue.....me quedé pensando... ¿de veras la querré?


Mi alma me dijo... a ella sí ...pero entonces ¿por qué la dejé ir?...

Después me sentí elocuente...pero no le dije nada....sólo la dejé ir.

Me di cuenta tarde de que lo único que ella quería era........ No sé... yo si la quiero pero.....entonces ¿por qué la deje ir?.....Me dio miedo encontrarla tan resuelta, tan mujer....ella siempre me dijo si....

Ahora que la perdí...me siento elocuente....pensando el ¿por qué la dejé ir?Me dio miedo sus brazos ardientes en mi....me dijo... ¿no te das cuenta? ¡Yo sólo te quiero a ti! Que más me da ahora que no está aquí....la quise de veras...pero no se lo pude decir...
**Encontre este escrito en este blog http://concepospoderosos.blogspot.com/
en horabuena una felicitación al autor

6 de marzo de 2007

*Creo que se acerca




Voy corriendo de prisa
con los ojos entre cerrados
como si esto pudiera impedir
que las lágrimas saliesen.

Me voy aferrando al suelo
Más con cada caída
como si ya no pudiera levantarme
Intento cubrirme de la brisa
que golpea mis ojos cansados.

Las piedritas comienzan a lastimarme
los pequeños detalles
que acostumbro ignorar ;
creo que se acerca...

Ya no consigo ver con claridad
avanzo con torpesa y miedo
me detengo un minuto
al cerrar los ojos
las lágrimas siguen escapando

Y yo sólo sigo huyendo
ocultandome de mi miedo
tratando a tirones mis heridas
callando, observando semiciega;
realmente no quiero mirar,
y creo que se acerca.

2 de marzo de 2007

*Todavia hay palabras


Mandy miraba con detenimiento desde la ventana, con tranquilidad y admiración, parecía que sabía que sería la ultima vez; no quería apartarse, pero el ruido de la puerta la hizo volver y despedirse antes de tiempo, camino ingenua y temerosa, pasando su vida en un instante, llorando los insabores y extrañando los buenos momentos... efectivamente, era él...
Paso con brusquedad empujandola de su camino, miró a su alrededor para asegurarse de que no habia acudido a nadie, estaba sola, como siempre; la vieja rocola dejo de tocar su melodia preferida.
Como prometió, él habia regresado a saldar cuentas, su rostro sudaba y en sus ojos su sufrimiento habia dejado huellas, ella aún no creía lo que pasaba, seguia tan aferrada a sus sufrimientos venideros y a sus insertidumbres dolorosas; Mandy se resistió, como un animal herido luchando por su vida, pero sus esfuerzos no bastaron, él la empujo en su cama, destendida y con aroma a despedida; saco su arma, titubeo un momento, pero no se detubo, acabo con su vida de un momento a otro; arropo el cuerpo que llacia manchando la sabana semilimpia, puso un beso en su frente y camino a la ventana con tristeza demencial, se reclamaba a si mismo por lo que habia echo, no creía haber sido capaz, tantos regaños, valores perdidos, y lecciones le habian echo creer que no sería capaz; hasta que llego a la ventana a contemplar las lejanias y gritaba a la nada "aún habia tantas cosas por decirte, amor, aún no podia terminarse", su fuerza se fué de su cuerpo, el arma cayó sobre la alfombra, él seguía atento a su al rededor, hasta que sin nada más, se dejo caer a lo que veía, desde el septimo piso...