¿Cómo va mi proceso?: Lento, lánguido, punzante y pesado. Pero firme, me ha hecho más fuerte, me ha obligado a entender mis propias emociones y mis razones.
La bestia sigue conmigo, pero ya no está encima de mí, ya no me está agrediendo, no hay violencia, sólo me acompaña, mirándome con desconfianza, con recelo, como esperando tomarme por sorpresa. Ya no le temo, la estoy entendiendo, la estoy conociendo mejor. Sé que la venceré, no sé cuando, pero la superaré y la pondré a mi servicio.
La bestia sigue conmigo, pero ya no está encima de mí, ya no me está agrediendo, no hay violencia, sólo me acompaña, mirándome con desconfianza, con recelo, como esperando tomarme por sorpresa. Ya no le temo, la estoy entendiendo, la estoy conociendo mejor. Sé que la venceré, no sé cuando, pero la superaré y la pondré a mi servicio.