Y la dramatización hace de las suyas...
Plena noche y tu inquieta voz me fastidia,
es cierto que quiero estar ahí y seguir diciendo que es mentira
que detesto escuchar tu nombre, aunque sea a ti al que no llaman...
Sé que no hay más que hacer,
yo me alejo del aroma de mi tormento
huyo... de sueño que memoricé
pero es cierto que me gusta hacerlo...
Tan pequeña para esconderme
tan frágil para perderme...
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