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2 de marzo de 2007

*Todavia hay palabras


Mandy miraba con detenimiento desde la ventana, con tranquilidad y admiración, parecía que sabía que sería la ultima vez; no quería apartarse, pero el ruido de la puerta la hizo volver y despedirse antes de tiempo, camino ingenua y temerosa, pasando su vida en un instante, llorando los insabores y extrañando los buenos momentos... efectivamente, era él...
Paso con brusquedad empujandola de su camino, miró a su alrededor para asegurarse de que no habia acudido a nadie, estaba sola, como siempre; la vieja rocola dejo de tocar su melodia preferida.
Como prometió, él habia regresado a saldar cuentas, su rostro sudaba y en sus ojos su sufrimiento habia dejado huellas, ella aún no creía lo que pasaba, seguia tan aferrada a sus sufrimientos venideros y a sus insertidumbres dolorosas; Mandy se resistió, como un animal herido luchando por su vida, pero sus esfuerzos no bastaron, él la empujo en su cama, destendida y con aroma a despedida; saco su arma, titubeo un momento, pero no se detubo, acabo con su vida de un momento a otro; arropo el cuerpo que llacia manchando la sabana semilimpia, puso un beso en su frente y camino a la ventana con tristeza demencial, se reclamaba a si mismo por lo que habia echo, no creía haber sido capaz, tantos regaños, valores perdidos, y lecciones le habian echo creer que no sería capaz; hasta que llego a la ventana a contemplar las lejanias y gritaba a la nada "aún habia tantas cosas por decirte, amor, aún no podia terminarse", su fuerza se fué de su cuerpo, el arma cayó sobre la alfombra, él seguía atento a su al rededor, hasta que sin nada más, se dejo caer a lo que veía, desde el septimo piso...

4 de febrero de 2007

Sensación extraña

Lanzo una mirada al vacio
poco a poco mi respiración regresa
ya no observo detalles, no hay tiempo
todo te compone con carencia destructiva.

Miras sobre tu hombro en un gesto de impaciencia
tu cobardia se hace notar,
pareciera que se te dificulta avanzar
tu sabes que no hay nada.

Entonces observamos atonitos
es lo único que podemos hacer
deshechando la esperanza inutil
de volver en nuestros pasos.

1 de enero de 2007

*No era ella


La maleta rebozante, recuerdos de sobra y momentos inexistentes, ya no le cabia más. Él se dirigió al espejo, en su cara se dibujó un gesto de amargura e incredulidad; las lágrimas asomaban de nuevo a sus ojos, pero no se permitió dejarlas. Carlos estaba convencido de que no habia otra solución, regresó a su cama a cerrar la maleta que lo hacia sentir seguridad para no volver, sus piernas temblaban.
Se sorprendio buscandola con la mirada, de nuevo, sabiendo que no vendría; La encargada de las habitaciones lo detuvo en la puerta, quería tratar viejos negocios para dejarlo ir friamente, parecia ser la hora... pero un sonido se dejo escuchar, un sonido muy familiar que le devolvía la esperanza pero acababa con su paciencia; contestó presuroso, ansioso de que fuera su voz, sin importar que diria, deseaba escuchar su voz por lo menos una vez más...
Con un nudo en la garganta respondió un tímido "Hola" ...
No era ella.
Su alegria termino antes de empezar, colgo el telefono cansado, defraudado de esperar por un sueño en el viento, pero se habia esfumado ya...
Tomo un suspiro, y se detubo de nuevo ingenuamente a esperar algo que no pasaba. El tiempo avanzaba, debia apresurarse si quería marcharse, era tiempo de una desición, seguiria esperando, ó se iría preguntandose si ella pudo haber vuelto... caminó confundido, resignado, pero totalmente descepcionado de si mismo, se dirigió a su habitación de nuevo a sentarse junto al telefóno con su tasa de café, esperandola, destrosandose solo y a nadie le importaba su dolor...

Pero ella jamás llamó.