4 de noviembre de 2007

Razonamientos de una mente perturbada

Y si...

Enferma ya, descansando sobre la cama, esperando que venga eso que nunca tuve... un poco de fé.

Le ordeno a mi mente que se detenga de una vez, aquellos, esos, y estos la han exstenuado ya... Todo pende en un lugar dónde no hay posibilidades ni seguridad, todo es nada, y silencio; No me entiendes, no como yo te entiendo a ti, abrazandome a tu desesperanza, no estoy ni cerca de llegar a que esto termine, sin embargo, tu estás cansado ya... de mi.

En las orillas de mi desesperación no encuentro más salida que tu silencio, dónde mi miedo hierve, dónde no tengo control, ni luz, sólo tu oscuridad; Es ahí dónde te eh esperado, es ahí dónde eh temido que me encuentres... te eh clamado desde sueños despreciables y pesadillas confortables, aún sin saber que te extraño, aún sin aceptar que me haces falta; sólo tengo que saber que... ¿qué es lo que tengo qué saber...?

Desearía que me salvaras de mi misma, pero no puedes, no debes, y ahora no estás seguro de querer.

Esta locura insana no me deja dormir, me hace huir tranquilamente con temor de cada paso, sentimiento extraño que trato de ocultar +un dolor que no se deja saborear+ lo llamo asi, antes de que tu nombre escape de mi boca, antes de que otras palabras escapen hasta ti, antes de qué yo escape hacia ti... dejo de clamarme, dejo de buscarte... ¿dejo de esperarte?

Me dejo aqui, exahusta de protegerte de mi, me dejo aqui con un sabor a soledad y con un beso pendiente de despedida; me dejo aqui sin esperar tu silencio, sólo tú.

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