... Parece que ahora te toca, esperar en un rincon a que alguien quiera volver a jugar contigo, muñeca rota...
Sentada en una de esas sillas incomodas esperando su turno, esos pequeños espacios destinados a que la gente no haga demasiado movimiento, y a su vez no estorbe en el camino de los demás, jugaba con sus nudillos pensando, capitulando esas ideas nuevas, que formaban una pequeña catarsis.
Mientras tarareaba las notas de aquella canción que le recordaba tanto a ella (otra mujer) (rió para si misma), el juego de sus dedos término y su mirada se vio lentamente abordada por cansancio de media tarde... Era su turno, pasó a la pequeña habitación, dónde, para ella sólo era calentar otra localidad mientras esperaba que alguien le dijera que su vida era un nudo intermitente, un eco que rompia en pedazos contra su pared de miedos e infortunios, fué al escuchar esas palabras cuando, su mirada se torno perdida, consecuentemente triste, como al mirar en el pasado aquel atropello causado por nuestra total e involuntariada estupidez...
Salió del consultorio sin pensar claramente, coloco sus cosas torpemente a su lado y lo admitió al fin, y sólo para ella...
Esa canción le gustaba, no sólo porque le recordaba a ella (ella de esa, la otra) si no, porque podría pensar que en un pasado sus palabras pudieron calzarle de excelencia demencial, pero ahora...
Y volvió a sonreir para si dejando de abrasarse autoderrotada a aquel pasado cruel.
"- Siempre has antepuesto la felicidad de los demás a la tuya. Pues yo ahora, mi niña, te digo, que seas una puta egoista de mierda, y antepongas tu felicidad a cualquier otra."
1 comentario:
yo digo que el tuzo es maricón... y juega a las muñecas.., ¿alguna vez se preguntaron porque el cabello largo?
personifica algunas por las noches...
es mi humilde opinión...
Publicar un comentario