Él, primero llama y después cierra la puerta
él, es diferente pero su sabor es el mismo
Es la misma indiferencia que había sentido,
la frialidad, la realidad que camina a un costado de su cuerpo
Es, él, que no respira y que mantiene la mirada
es él, que calla y se deja desvancer
Soy yo, invitada por la fantasía
seducida por la contaminación de almas vagabundas
yo, que crecí sabiendo
y cayendo a la mitad de su herida
Yo, con la intención preescrita
entiendo que él, que camina, que se aparta a otra dirección
me mira, sonrie y me hace perderme
me engaña, me siente, me entiende...
Él, que sabe decir y no esperar
responde y anda sin prisas
yo, que me he equivocado antes
sé que decir, pero sólo espero volverlo a escuchar
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