Bajo mi cabeza… se encuentra un lugar sombrío, oscuro, y lleno de tormentos… pésimos sueños, que siempre eligen el lado menos bueno, para no tener una pizca de ilusión por ello… no aguantarás por tiempo, y saldrás corriendo…
A veces, lo sencillo se desvanece…
Y tras un beso… te entretienes… y decides complicarlo todo…
A veces, la solución es verlo desde un sentido diferente…
Y lágrimas nacen contigo y tu grito…
A veces, no es motivo ni momento de arrepentirse…
A veces, no es cuestión de querer, sino de ofrecer…
No es justa, y otros no lo merecen, pero…
Esta vida no es justa… y nunca lo fue…
Y a veces tener la posibilidad de crecer…
Junto a alguien que crece contigo… te hace viejo…
Y al pequeño, madurar contigo…
No basta querer, sino ofrecer y darlo todo…
No basta con palabras… porque los hechos son los que hablan…
Da igual que no digas nada...
No es preferible abandonar… pero sí saber nuestras limitaciones…
Porque una montaña pequeña puede hacerte sufrir más que la más alta…
Todo son pasos, que no retroceden, y cuando lo hacen, pierdes el tiempo… caminando por donde ya caminaste…
Ármate de coraje…
Llora, grita, no duermas… muere por ellos…
Pero no te rindas…
Porque incluso creyendo haber perdido… no tendremos el sabor de la derrota…
y es que tal vez el peso, que recae sobre mis decisiones en estos momentos, hacen mi corazón pequeño… tanto que olvido que sigo encerrado en el pozo del que creí estar saliendo, parado a mitad de camino, preguntando si merece la pena seguir subiendo… o dejarse caer de nuevo…
Y todo es perfecto, hasta que algo falla
