Y si...
Buscamos la felicidad, pero sin saber dónde, como los borrachos buscan su casa, sabiendo que tienen una.
30 de noviembre de 2007
23 de noviembre de 2007
Mi Angel Imperfecto

Mi ángel imperfecto,
que las cenizas no te ceguen,
que los extraños no te engañen,
y a los extranjeros diles que estás de viaje
Mi ángel imperfecto,
los demonios no te harán daño
son imágnes incompletas de una felicidad muerta
sinsabores de cuerpos abandonados
Mi ángel imperfecto,
te daré a guardar mi alma,
que en mis sueños te puedo escuchar
que en ellos sé como encontrarte
Mi ángel imperfecto,
no importa si despertamos en las sombras
que no necesito mis ojos para verte
Mi ángel imperfecto,
abraza mi vientre, tu sitio secreto
que es hora de volver a casa
Mi ángel imperfecto,
como suave veneno inspiras,
camina conmigo,
que ningún infierno es para uno sólo
que las cenizas no te ceguen,
que los extraños no te engañen,
y a los extranjeros diles que estás de viaje
Mi ángel imperfecto,
los demonios no te harán daño
son imágnes incompletas de una felicidad muerta
sinsabores de cuerpos abandonados
Mi ángel imperfecto,
te daré a guardar mi alma,
que en mis sueños te puedo escuchar
que en ellos sé como encontrarte
Mi ángel imperfecto,
no importa si despertamos en las sombras
que no necesito mis ojos para verte
Mi ángel imperfecto,
abraza mi vientre, tu sitio secreto
que es hora de volver a casa
Mi ángel imperfecto,
como suave veneno inspiras,
camina conmigo,
que ningún infierno es para uno sólo
21 de noviembre de 2007
Suave veneno...
Un golpe en la pared... y una palabra chueca,
¿chueca? distorcionada, confusa, nueva...
Un gesto de risa, escondido, convicto.
Mi tiempo contigo está petrificado,
detenido en dos partes, un camino que sigue
y un 'hasta aquí' donde llegó,
donde no volví a verte y que retrocedo a imaginar.
Y entre esos suspiros que no salen de mi cuerpo,
que velan celosamente mi almohada,
te detienes, tú y esa imagen azul, pálida, envolvente,
tú, y ese aroma a nada que se ha vuelto un todo.
Eres principio y tiempo constante de mi agonía,
me envenenas, me matas y sigo queriendo más...
Un golpe en la pared de la distancia
¡es difícil golpear lo que mis ojos no alcanzan a sentir!
esa invisibilidad en tus palabras...
esa transparencia de tu amor, de lo nuestro.
Me matas, ¡me enfermas!
y pido más de tí,
de lo que eres, de lo que has sido,
¡envenéname! te lo pido, te reto...
porque aún en la espera,
contando esperanzas en el suelo,
teniendote en sueños y en el vacío,
en el infinito de tus tantos besos pendientes...
le exijo al cielo, que vuelvas conmigo...
¿chueca? distorcionada, confusa, nueva...
Un gesto de risa, escondido, convicto.
Mi tiempo contigo está petrificado,
detenido en dos partes, un camino que sigue
y un 'hasta aquí' donde llegó,
donde no volví a verte y que retrocedo a imaginar.
Y entre esos suspiros que no salen de mi cuerpo,
que velan celosamente mi almohada,
te detienes, tú y esa imagen azul, pálida, envolvente,
tú, y ese aroma a nada que se ha vuelto un todo.
Eres principio y tiempo constante de mi agonía,
me envenenas, me matas y sigo queriendo más...
Un golpe en la pared de la distancia
¡es difícil golpear lo que mis ojos no alcanzan a sentir!
esa invisibilidad en tus palabras...
esa transparencia de tu amor, de lo nuestro.
Me matas, ¡me enfermas!
y pido más de tí,
de lo que eres, de lo que has sido,
¡envenéname! te lo pido, te reto...
porque aún en la espera,
contando esperanzas en el suelo,
teniendote en sueños y en el vacío,
en el infinito de tus tantos besos pendientes...
le exijo al cielo, que vuelvas conmigo...
17 de noviembre de 2007
Angie
Y si...
Angie, Angie, ¿cuándo desaparecerán todas esas nubes?
Angie, Angie, ¿a dónde vamos a ir a parar desde aquí?
Sin amor en nuestras almas y sin dinero en nuestros abrigos,
No puedes decir que estemos satisfechos.
Pero Angie, Angie, tú no puedes decir que nunca lo intentamos.
Angie, eres bonita, pero¿ no sería el momento de decirnos adiós?
Angie, aún te quiero, ¿recuerdas todas esas noches en las que gritábamos?
Todos los sueños a los que tanto nos aferrábamos parece que se desvanecen como el humo,
deja que te susurre al oído:
Angie, Angie, ¿a dónde vamos a ir a parar desde aquí?
Oh, Angie, no llores, todos tus besos aún saben dulces,
Odio esa tristeza en tu mirada.
Pero Angie, Angie, ¿no sería el momento de decirnos adiós?
Sin amor en nuestras almas ni dinero en nuestros abrigos,
No puedes decir que estemos satisfechos.
Pero Angie, aún te quiero, nena, en cualquier sitio que mire veo tus ojos.
No hay ninguna mujer que se pueda comparar contigo.
Venga, cariño, sécate los ojos.
Pero Angie, Angie, ¿hay algo por lo que valga la pena estar vivo?
Angie, Angie, nadie puede decir que nunca lo intentamos.
Angie, Angie, ¿cuándo desaparecerán todas esas nubes?
Angie, Angie, ¿a dónde vamos a ir a parar desde aquí?
Sin amor en nuestras almas y sin dinero en nuestros abrigos,
No puedes decir que estemos satisfechos.
Pero Angie, Angie, tú no puedes decir que nunca lo intentamos.
Angie, eres bonita, pero¿ no sería el momento de decirnos adiós?
Angie, aún te quiero, ¿recuerdas todas esas noches en las que gritábamos?
Todos los sueños a los que tanto nos aferrábamos parece que se desvanecen como el humo,
deja que te susurre al oído:
Angie, Angie, ¿a dónde vamos a ir a parar desde aquí?
Oh, Angie, no llores, todos tus besos aún saben dulces,
Odio esa tristeza en tu mirada.
Pero Angie, Angie, ¿no sería el momento de decirnos adiós?
Sin amor en nuestras almas ni dinero en nuestros abrigos,
No puedes decir que estemos satisfechos.
Pero Angie, aún te quiero, nena, en cualquier sitio que mire veo tus ojos.
No hay ninguna mujer que se pueda comparar contigo.
Venga, cariño, sécate los ojos.
Pero Angie, Angie, ¿hay algo por lo que valga la pena estar vivo?
Angie, Angie, nadie puede decir que nunca lo intentamos.
4 de noviembre de 2007
Razonamientos de una mente perturbada
Y si...
Enferma ya, descansando sobre la cama, esperando que venga eso que nunca tuve... un poco de fé.
Le ordeno a mi mente que se detenga de una vez, aquellos, esos, y estos la han exstenuado ya... Todo pende en un lugar dónde no hay posibilidades ni seguridad, todo es nada, y silencio; No me entiendes, no como yo te entiendo a ti, abrazandome a tu desesperanza, no estoy ni cerca de llegar a que esto termine, sin embargo, tu estás cansado ya... de mi.
En las orillas de mi desesperación no encuentro más salida que tu silencio, dónde mi miedo hierve, dónde no tengo control, ni luz, sólo tu oscuridad; Es ahí dónde te eh esperado, es ahí dónde eh temido que me encuentres... te eh clamado desde sueños despreciables y pesadillas confortables, aún sin saber que te extraño, aún sin aceptar que me haces falta; sólo tengo que saber que... ¿qué es lo que tengo qué saber...?
Desearía que me salvaras de mi misma, pero no puedes, no debes, y ahora no estás seguro de querer.
Esta locura insana no me deja dormir, me hace huir tranquilamente con temor de cada paso, sentimiento extraño que trato de ocultar +un dolor que no se deja saborear+ lo llamo asi, antes de que tu nombre escape de mi boca, antes de que otras palabras escapen hasta ti, antes de qué yo escape hacia ti... dejo de clamarme, dejo de buscarte... ¿dejo de esperarte?
Me dejo aqui, exahusta de protegerte de mi, me dejo aqui con un sabor a soledad y con un beso pendiente de despedida; me dejo aqui sin esperar tu silencio, sólo tú.
Enferma ya, descansando sobre la cama, esperando que venga eso que nunca tuve... un poco de fé.
Le ordeno a mi mente que se detenga de una vez, aquellos, esos, y estos la han exstenuado ya... Todo pende en un lugar dónde no hay posibilidades ni seguridad, todo es nada, y silencio; No me entiendes, no como yo te entiendo a ti, abrazandome a tu desesperanza, no estoy ni cerca de llegar a que esto termine, sin embargo, tu estás cansado ya... de mi.
En las orillas de mi desesperación no encuentro más salida que tu silencio, dónde mi miedo hierve, dónde no tengo control, ni luz, sólo tu oscuridad; Es ahí dónde te eh esperado, es ahí dónde eh temido que me encuentres... te eh clamado desde sueños despreciables y pesadillas confortables, aún sin saber que te extraño, aún sin aceptar que me haces falta; sólo tengo que saber que... ¿qué es lo que tengo qué saber...?
Desearía que me salvaras de mi misma, pero no puedes, no debes, y ahora no estás seguro de querer.
Esta locura insana no me deja dormir, me hace huir tranquilamente con temor de cada paso, sentimiento extraño que trato de ocultar +un dolor que no se deja saborear+ lo llamo asi, antes de que tu nombre escape de mi boca, antes de que otras palabras escapen hasta ti, antes de qué yo escape hacia ti... dejo de clamarme, dejo de buscarte... ¿dejo de esperarte?
Me dejo aqui, exahusta de protegerte de mi, me dejo aqui con un sabor a soledad y con un beso pendiente de despedida; me dejo aqui sin esperar tu silencio, sólo tú.
19 de octubre de 2007
Eres
Recuerdo una noche de penumbra, cuando la tristeza me venció y sentí lo que fue morir por un rato... el tiempo se hizo lento y tenía un sabor a sal.
Percibí un olor a arena, entonces abrí los ojos y me dí cuenta que mi soledad me habia llevado al 'laberinto de mis secretos', donde todo es color ceniza, donde no había agua ni viento, sólo recuerdos que no mencionaré.
Descalza corrí hacia el motivo de éste suicido mental, eras tú a quien buscaba en la inconsciencia, permanecías tan natural, tan quieto, no mirabas hacia mí.
No hablé y quise mirarte como antes lo hice...
Eres, empecé a repetirme, un suspiro que no me abandona, locura, sed, amargura.
Eres un escape al amor, un aroma a miercoles a medio día... una herida, mi condenda ¡que se yo!
Eres el tiempo que no perdona y la desesperante distancia que no se ha roto. Eres esa sombra en mi cabeza, una muerte incompleta, un sueño que no he dejado de visitar.
Me fui acercando silenciosamente, es tan doloroso recordar como me mirabas, sonreías con esa boca que me mata...
Tus ojos le hablaban directamente a mi corazón, me veías tan cálidamente que me sentí feliz. Me acercaba y tú lo hacías también y puedo jurar que sentí tu piel, recordé tu voz, tal y como ha sido siempre.
Pero... desperté, daban las 3:35 de la madrugada y aunque abrí los ojos, todo permanecía obscuro y de la nada mi mejilla izquierda se entumió por el frío de una lagrima que escapó, sentí un vacío y un golpe en el pecho, y volví a decir: 'Eres, porque nunca has dejado de serlo'.
14 de octubre de 2007
Miedo
Las calles ahora parecen un poco más largas, y el tiempo a su vez te parece insuficiente para contestar aquellas dudas que no te dejan en paz.
Das bocanadas cada vez más grandes de aire pero este sigue faltandote, buscas ingenuamente en ti, respuestas qué realmente no quieres conocer; buscas dolor que no quieres sentir.
Tu mirada desesperada no descansa de huir y a cada lado que voltea, sigue llendo directo a la unica cosa de la que necesita escapar...
Tus pasos sin dirección alguna comienzan a notar el esfuerzo, como animal enjaulado te debates tu realidad, ya no hay lugar donde esconderse, nuevas preguntas te han encontrado ya. Eres un pequeño incubador de sentimientos cambiantes, sientes aquella llama invisible qué va acabando con un sueño que se sostiene de ti.
En el breve espacio entre ella y él, una sombra se hace nada, y sin querer una mirada lo es todo.
Tu cabeza a punto de estallar de confusión apenas se calma en pensar en aquella imagen, aquel recuerdo, aquel nada... Esperas inpaciente que las horas se desvanezcan, tratando de controlar ese miedo extraño que no te deja estar tranquilo, lo reconoces, lo dejas llevarte a dónde quiera; no puedes hacer más. Una sensación tras otra te invade, te deja sin energia, y ya agotado, con la mirada perdida y los puños débiles sólo puedes dirigir tu esperanza en tu efimera estrella, sin descanso, sin dolor, sólo miedo.
Das bocanadas cada vez más grandes de aire pero este sigue faltandote, buscas ingenuamente en ti, respuestas qué realmente no quieres conocer; buscas dolor que no quieres sentir.
Tu mirada desesperada no descansa de huir y a cada lado que voltea, sigue llendo directo a la unica cosa de la que necesita escapar...
Tus pasos sin dirección alguna comienzan a notar el esfuerzo, como animal enjaulado te debates tu realidad, ya no hay lugar donde esconderse, nuevas preguntas te han encontrado ya. Eres un pequeño incubador de sentimientos cambiantes, sientes aquella llama invisible qué va acabando con un sueño que se sostiene de ti.
En el breve espacio entre ella y él, una sombra se hace nada, y sin querer una mirada lo es todo.
Tu cabeza a punto de estallar de confusión apenas se calma en pensar en aquella imagen, aquel recuerdo, aquel nada... Esperas inpaciente que las horas se desvanezcan, tratando de controlar ese miedo extraño que no te deja estar tranquilo, lo reconoces, lo dejas llevarte a dónde quiera; no puedes hacer más. Una sensación tras otra te invade, te deja sin energia, y ya agotado, con la mirada perdida y los puños débiles sólo puedes dirigir tu esperanza en tu efimera estrella, sin descanso, sin dolor, sólo miedo.
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